Enviado por silvia el Mar, 24/01/2006 - 20:41
Lo tenían dificil pero lo consiguieron.
Calar en la mente de un consumidor de costumbres fijas resultó complicado.
El brik tenía connotaciones de producto barato.
Había, por tanto, que “dignificar el envase”.
La tendencia del mercado era “meter el aceite de gama alta en botellas preciosas de diseño italiano y el aceite de inferior calidad en plástico y a bajo precio”. Así las cosas, pensaron: “Por precio no podemos competir, siempre gana el que más vende”.










